Por Nelson Yupanqui – Federación de Productores de Cacao del VRAEM
El Perú vive un momento clave. Tenemos en nuestras manos una oportunidad histórica para transformar la economía rural y consolidar nuestro liderazgo mundial en cacao fino y de aroma. Sin embargo, mientras países como Colombia o República Dominicana cuentan desde hace años con fondos nacionales que aseguran sostenibilidad y progreso, nosotros seguimos dependiendo de proyectos temporales que desaparecen con cada cambio de gobierno.

Desde la Federación de Productores de Cacao del VRAEM, lo decimos con claridad: ya no podemos esperar más. Es urgente crear el Fondo Nacional del Cacao del Perú.

Un valle que no se rinde
Miles de familias agricultoras del VRAEM —el valle más productivo del país— siguen trabajando con esfuerzo propio, sosteniendo la economía local a pesar de las dificultades: baja productividad, falta de asistencia técnica continua, carencia de centros de poscosecha e insuficiente apoyo para la investigación genética y el control de plagas.
¿Cómo podemos hablar de competitividad si cada año empezamos de cero?
No se puede construir un sector sólido si la política pública cambia con cada calendario electoral. El Estado tiene el deber moral y estratégico de garantizar estabilidad a una cadena que genera desarrollo alternativo y paz social en territorios históricamente golpeados.

El cacao: más que un cultivo
El cacao no es solo una semilla aromática que exportamos al mundo. Es un símbolo de esperanza, un escudo contra la pobreza y una alternativa frente a economías ilícitas. Es también una oportunidad real de industrialización rural, de darle valor agregado a nuestra producción y orgullo a nuestras comunidades.
Por eso, el Fondo Nacional del Cacao no debe verse como un gasto, sino como una inversión inteligente. Un fondo así permitiría:
✅ Financiar asistencia técnica permanente.
✅ Renovar plantaciones y mejorar genética.
✅ Construir centros de acopio y fermentado.
✅ Impulsar la transformación industrial.
✅ Promover exportaciones de cacao y chocolate peruano de alta calidad.
Gobernanza con voz del productor
Una de las claves de este fondo debe ser la participación directa de los productores. Solo así se garantizará que cada sol invertido responda a necesidades reales del territorio, no a intereses políticos. Los agricultores sabemos mejor que nadie lo que necesita el campo para producir más y mejor.

Un llamado al Estado
El Gobierno no puede seguir postergando esta decisión. Cada día que pasa, miles de productores siguen expuestos a plagas, precios bajos y falta de infraestructura. Perú no puede aspirar a ser potencia cacaotera sin un instrumento financiero que asegure continuidad, investigación e industrialización.
Desde el corazón del VRAEM, hacemos un llamado directo al Poder Ejecutivo y al Congreso:
Aprobar el Fondo Nacional del Cacao es un acto de justicia y visión de país.
El desarrollo rural no puede ser solo un discurso; debe convertirse en una política pública real, con rostro humano y raíces firmes.
El cacao peruano merece ese futuro, y el Perú también.





