*Según especialista, plaguicidas bien empleados, asegura el cumplimiento de estándares productivos y regulatorios nacionales e internacionales”
Lima, febrero de 2026. El sostenido crecimiento de la producción nacional de alimentos
agropecuarios no es producto del azar. Detrás de los récords de ventas que se repiten año
tras año existe una combinación de factores que están permitiendo que los alimentos
peruanos se abran paso a los mercados que exigen cada vez más estándares sanitarios y
fitosanitarios.
Según el ingeniero agrónomo Jorge Llontop Llaque, profesor de la Universidad Nacional
Pedro Ruiz Gallo, este avance responde principalmente a la incorporación de tecnología, la
aplicación de buenas prácticas agrícolas y al papel clave que cumplen los plaguicidas en la
protección eficiente de los cultivos frente al ataque de plagas y el impacto que generaría en
la seguridad alimentaria y la sostenibilidad económica del sector agrario.
Sólo en el 2025 el sector agropecuario peruano mostró un desempeño destacado, con un
crecimiento de 12,10 % en setiembre, impulsado principalmente por el subsector agrícola
que aumentó 18,44 % gracias a mayores volúmenes de producción de cultivos como
aceituna, palta, trigo, frijol grano seco, cebolla, café y caña de azúcar, según el Instituto
Nacional de Estadística e Informática (INEI).

En el mismo año, las agroexportaciones peruanas superaron los US$12,8 mil millones en
2025, impulsadas por productos como uvas, arándanos, paltas, cítricos y mangos, con la
Unión Europea entre sus principales mercados, según la Asociación de Exportadores
(ADEX). Para el especialista este crecimiento responde a que los plaguicidas o insumos
agrarios han estado a la altura de las exigencias productivas y regulatorias, permitiendo al
Perú consolidarse como proveedor confiable de alimentos.
Llontop Llaque subraya que los insumos plaguicidas son indispensables para la agricultura
moderna, siempre que se utilicen de manera responsable y dentro del marco legal. En ese
sentido, destaca que las regulaciones sanitarias cumplen un rol clave en la protección de la
salud y del ambiente.“El verdadero desafío del sector no pasa por prescindir de los
plaguicidas, sino por asegurar su uso correcto, con insumos seguros y debidamente
autorizados. En este proceso, la labor del Senasa en la supervisión y el acompañamiento
técnico es fundamental para evitar observaciones en los mercados de destino y preservar la
competitividad internacional de los productos peruanos”, sostiene.
El especialista subraya que la contribución del sector agroquímico ha sido determinante no
solo para el crecimiento de la agroindustria, sino también para la generación de empleo, el
posicionamiento internacional del Perú y, de manera directa, para el dinamismo de la
economía nacional. “Los plaguicidas no son perjudiciales por sí mismos; el problema surge
cuando se utilizan de manera inadecuada, una situación más frecuente en la pequeña
agricultura, donde además circulan productos informales que ingresan ilegalmente al país,
incrementando los riesgos para la salud y la seguridad de los alimentos. En contraste, la
agroindustria opera bajo estrictos controles y exigentes normas de inocuidad impuestas por
los mercados internacionales”, concluye.





