Día Mundial del Agua (22 de marzo)
Lima, marzo de 2026. En la industria de alimentos el agua es un insumo fundamental en los
procesos de limpieza, desinfección y operación de las líneas de producción. De acuerdo con
la consultora Gitnux, el 70 % del consumo de este recurso en una planta se destina a la
higiene y el saneamiento de equipos, tuberías y sistemas de procesamiento, lo que
convierte a esta etapa en el principal foco de costos operativos y, al mismo tiempo, en una
oportunidad de mejora en eficiencia industrial.
Para Edwin Rozo, director de Servicios de Tetra Pak Andina, el desafío para las empresas
no es usar menos agua de forma indiscriminada en sus operaciones, sino intervenir con
precisión donde realmente se concentra el consumo. “Cuando los productores identifican las
etapas más intensivas en uso de agua, pueden tomar decisiones tecnológicas que impactan
directamente en su estructura de costos y en su competitividad”, sostiene.
En esa línea, Rozo identifica tres decisiones estratégicas que permiten reducir el consumo
hídrico sin afectar la productividad ni los estándares de inocuidad, y que además generan
eficiencias medibles:

- Recuperar agua dentro de la propia operación. La primera decisión es dejar de perder
agua que puede reutilizarse. Mediante estaciones de filtrado industrial, las plantas pueden
recuperar hasta 5.500 litros por cada hora de operación, eliminando impurezas y
reincorporando el recurso al proceso productivo.
En operaciones continuas, esta capacidad de recuperación puede representar miles de litros
diarios que ya no se extraen del suministro principal. El impacto es doble: menor presión
sobre el recurso y reducción directa en costos operativos. En mercados donde el agua tiene
tarifas crecientes o disponibilidad limitada, esta medida se convierte en una ventaja
estratégica. - Modernizar equipos para reducir consumo y merma. Si la mayor parte del uso hídrico
se concentra en limpieza y desinfección, el rediseño tecnológico es determinante. Incorporar
soluciones como las desarrolladas por Tetra Pak, que integran sistemas de luz UV y
filtración en reemplazo de métodos convencionales, permite reducir hasta 50 % el consumo
de agua en determinadas líneas de procesamiento.
A esto se suma una reducción de hasta 30 % en la pérdida de producto. Menos merma
implica menos reprocesos y menos ciclos adicionales de limpieza, lo que reduce de forma
indirecta el uso del recurso hídrico. “Cada litro de producto que no se pierde es también
agua que no se utiliza en limpieza adicional. La eficiencia hídrica y la eficiencia productiva
están completamente conectadas”, subraya Edwin Rozo. - Medir para optimizar. El tercer eje es menos visible, pero igual de decisivo: la gestión
basada en datos. A través del monitoreo de indicadores operativos, las empresas pueden
detectar fugas, identificar sobreconsumos y evaluar el desempeño real de sus equipos.
COMUNICADO DE PRENSA
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Esta visibilidad permite hacer ajustes sin necesidad de grandes inversiones en
infraestructura. En muchos casos, el ahorro comienza simplemente midiendo con mayor
precisión y tomando decisiones basadas en evidencia.
En un entorno en el que los costos operativos y las exigencias regulatorias son cada vez
mayores, la gestión eficiente del agua se consolida como un indicador estratégico de
desempeño industrial. “En el marco del Día Mundial del Agua, el mensaje para el sector es
claro: optimizar el consumo de este recurso hídrico no es una opción reputacional, es una
decisión que impacta de forma directa en la rentabilidad y en la capacidad de crecimiento de
las empresas”, concluye Edwin Rozo.
Para conocer más sobre las tecnologías que se vienen implementando en el sector de
alimentos y bebidas en el país, los interesados pueden visitar la página web de Tetra Pak
Perú. Asimismo, la compañía comparte novedades e iniciativas relacionadas con
innovación, tendencias de la industria y sostenibilidad a través de las redes sociales de
Tetra Pak Andina en Facebook e Instagram.





