• El estudiante del Programa de Doctorado en Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), Jhonsy O. Silva-López, desarrolla una investigación orientada a cuantificar y mapear las emisiones de metano y dióxido de carbono en humedales altoandinos. El estudio busca generar información clave para la gestión territorial, la conservación de estos ecosistemas y la mitigación de los efectos del cambio climático.
Lima, 20 de marzo de 2026.- Jhonsy O. Silva-López, estudiante del Programa de Doctorado en Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), desarrolla un modelo orientado a cuantificar y mapear las emisiones de metano y dióxido de carbono en turberas de montaña, ecosistemas también conocidos como humedales altoandinos. La investigación busca generar información espacial sobre estos gases de efecto invernadero para fortalecer la gestión territorial, la conservación de estos ecosistemas y el desarrollo de actividades sostenibles en comunidades altoandinas.
Los humedales altoandinos se caracterizan por mantener sus suelos saturados de agua durante gran parte del año. Estas condiciones favorecen la acumulación de materia orgánica y el almacenamiento de grandes cantidades de carbono, lo que los convierte en ecosistemas fundamentales para la regulación climática y la mitigación del cambio climático.

“Cuantificar y mapear estas emisiones permitirá identificar qué sectores de las turberas se encuentran en buen estado y cuáles podrían estar experimentando procesos de degradación. Este tipo de monitoreo genera evidencia científica sobre los servicios ecosistémicos que brindan estos humedales, como la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono y el soporte de biodiversidad”, explicó el investigador.
El estudio se desarrolla en la cuenca alta del río Utcubamba, en la región Amazonas. Según Silva-López, los resultados permitirán que las autoridades, gestores del territorio y comunidades locales cuenten con información científica para orientar acciones de conservación y restauración de estos ecosistemas. Asimismo, esta información podría fortalecer actividades como el turismo de naturaleza, vivencial y de aventura, actividades que dependen directamente del buen estado de los paisajes altoandinos.
Análisis espacial
Para el desarrollo del modelo se integrará información proveniente de sensores de gases y variables meteorológicas instalados en campo, junto con imágenes obtenidas mediante drones dentro del humedal. Esta combinación permitirá analizar los procesos naturales que influyen en la generación y liberación de metano y dióxido de carbono, asociados a la actividad de microorganismos y microfauna presentes en los suelos saturados de agua.
Las imágenes satelitales se utilizarán inicialmente para identificar y caracterizar la ubicación de las turberas en el territorio. Posteriormente, las imágenes de dron y los sensores instalados en campo permitirán evaluar con mayor detalle las condiciones del humedal, tipo de microfauna y medir directamente las emisiones. La integración de estos datos permitirá generar mapas que identifiquen zonas con mayor emisión de gases según las condiciones ecológicas del humedal, aportando información clave para el monitoreo y la gestión sostenible de estos ecosistemas.
La investigación cuenta con el apoyo académico de la Universitat Politècnica de València (UPV), España, y con la colaboración del Laboratorio de Agrostología y Geomática de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM) para el trabajo de campo.





