A solo un par de horas de Lima Metropolitana, Huaral se presenta como un destino ideal para desconectarse de la rutina y reconectarse con la naturaleza, la historia y los sabores del campo. Un verdadero paraíso cercano donde la felicidad se cosecha en cada rincón.
Ya sea en vehículo propio o en transporte público, llegar es fácil y económico, lo que convierte a esta provincia en una excelente opción para una escapada de fin de semana o un viaje espontáneo.
En este contexto, Agroportal Perú recorrió una de las rutas más atractivas: Huando y la Ruta del Vino y el Pisco. En aproximadamente 180 minutos, el visitante puede vivir una experiencia que combina tradición, cultura y sabor.

El recorrido se inicia en la emblemática Casa Hacienda “Huando”, una joya histórica que conserva su arquitectura original y el legado agrícola de una época dorada. Este predio, que perteneció a los hermanos Fernando Graña, albergó extensos cultivos en más de 1,450 hectáreas, destacando las célebres naranjas Huando (sin pepas), además de paltos, pecanas y algodón de fibra larga.
La ruta continúa hacia el Mirador Virgen de la Asunción, un punto privilegiado desde donde se aprecia el impresionante valle de Huaral-Chancay, un mosaico verde que refleja la riqueza productiva de la zona.
La experiencia se enriquece en la Viña Waraly, donde el visitante recorre campos de viñedos y frutales, y participa en una degustación de vinos, mistelas y piscos, guiada por especialistas que explican sus procesos de elaboración.

Asimismo, el Centro Turístico Ecológico La Perla de Huaral ofrece una experiencia vivencial que incluye la recepción con danzas autóctonas, el recorrido por una mini granja de animales y la innovadora actividad “Cosecha tu propia fruta”, además de la degustación de helados artesanales, vinos y licores.
El circuito se complementa con visitas a destinos llenos de encanto como Aucallama, su iglesia colonial, la tradicional glorieta, el Pozo de los Deseos y la Laguna Santa Rosa. También incluye espacios alternativos como Eco Truly Park y la colorida Ruta de las Flores, así como actividades recreativas como paseos a caballo y canopy para los más aventureros.
Un festín para el paladar
Huaral también destaca por su reconocida gastronomía. Entre sus platos emblemáticos figuran el chancho al palo, el pato en ají y el chancho al cilindro, que pueden disfrutarse en restaurantes tradicionales como Don Robertín, Pepe Warmi, entre otros.

Más rutas, más aventura
Para quienes desean ampliar la experiencia, existen rutas cortas que parten desde la Plaza de Armas de Huaral hacia destinos como el Castillo de Chancay, Eco Truly Park y Aucallama. Asimismo, los viajeros más aventureros pueden optar por circuitos más extensos hacia Vichaycocha, Rúpac, Caral, Collpa y Churín.
Huaral no es solo un destino, es una experiencia que se vive, se saborea y se recuerda. Un lugar donde cada visita se convierte en una verdadera cosecha de momentos inolvidables. (LAH).
Fotorreportaje: https://www.facebook.com/share/p/1RfNk9ShbR





