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Lima, 22 de abril de 2026.– Con profundo pesar, la comunidad científica, académica y agropecuaria del país despide a Henry William Vivanco Mackie, quien falleció el 21 de abril, dejando una huella imborrable en la historia de la investigación y la formación profesional en el Perú y el mundo.
Más que un destacado ingeniero zootecnista, fue un maestro generoso, un investigador incansable y un peruano comprometido con el desarrollo del campo. A lo largo de su vida, supo combinar el rigor científico con una profunda vocación humana, formando a generaciones de profesionales que hoy continúan su legado en distintas regiones del país y del extranjero.
Desde Ayacucho hasta los más avanzados centros de investigación internacional, su trayectoria estuvo marcada por la pasión por la ciencia y el deseo de aportar soluciones concretas para mejorar la producción ganadera y la vida de los productores. Sus aportes en biotecnología reproductiva animal revolucionaron el mejoramiento genético, posicionando al Perú en la vanguardia de este campo.
En las aulas de la Universidad Nacional Agraria La Molina, donde se desempeñó como docente, no solo transmitió conocimientos, sino también valores: disciplina, curiosidad y compromiso con el país. Quienes fueron sus alumnos lo recuerdan no solo por su exigencia académica, sino por su cercanía, sencillez y permanente disposición a enseñar.
Instituciones como la Universidad Nacional Agraria La Molina y el Colegio de Ingenieros del Perú han expresado su pesar por esta irreparable pérdida, destacando su aporte trascendental a la ciencia y al desarrollo agropecuario.
Hoy, su partida enluta al país, pero también nos invita a valorar el legado de quienes, como Henry William Vivanco Mackie, dedicaron su vida a construir conocimiento, formar personas y sembrar futuro.
A sus familiares, amigos, colegas y discípulos, nuestras más sentidas condolencias. Su ejemplo permanecerá vivo en cada campo, en cada aula y en cada avance de la ciencia peruana.




