La evolución de la regulación de los insumos agrícolas en Brasil permite establecer una distinción entre los productos destinados exclusivamente a la nutrición vegetal y los biofertilizantes que, además de esta función, también generan efectos fisiológicos positivos en las plantas. “Los biofertilizantes se consolidan como una categoría que reúne tecnologías que van más allá del simple suministro de nutrientes, promoviendo el desarrollo de los cultivos, aumentando su resistencia y favoreciendo su recuperación frente a diferentes condiciones de estrés”, explica Bruno Carloto, gerente de Marketing Estratégico de Acadian Sea Beyond en la BU Atlantic.
Para el agricultor, esta diferenciación representa una mayor claridad al momento de elegir una determinada tecnología para utilizar en el campo. “En este sentido, el avance de la regulación permite que los agricultores tengan más claridad sobre la función exacta de cada producto. Cuando hablamos de biofertilizantes, nos referimos a tecnologías que presentan diferentes composiciones de bioactivos y efectos fisiológicos beneficiosos comprobados sobre las plantas”, señala Bruno Carloto.

Para que un producto sea clasificado como biofertilizante, debe pasar por procesos de evaluación y comprobación de sus efectos fisiológicos, demostrando que su acción va más allá de una función exclusivamente nutricional. De esta manera, la categorización contribuye a diferenciar las soluciones destinadas al suministro de nutrientes de aquellas que presentan efectos comprobados sobre la fisiología de las plantas, como la tolerancia al estrés, el desarrollo vegetal y la recuperación de las plantas.
Samir Geraigire, gerente Técnico Regional para Latam Sur, señala que esta separación es importante en un escenario en el que diferentes soluciones pueden presentar componentes similares, pero desempeñar funciones distintas en el campo. “Es importante que el mercado pueda diferenciar qué corresponde a nutrición y qué a bioestimulación. Un nutriente cumple una función nutricional, mientras que un biofertilizante, cuando está debidamente comprobado y registrado dentro de esta categoría, ofrece otros efectos fisiológicos beneficiosos. Esto ayuda al productor a comprender mejor qué está utilizando y qué resultados puede esperar”, explica.
Debido a estas diferencias, Acadian Sea Beyond, la mayor empresa independiente del mundo dedicada a la cosecha y extracción de algas marinas, avanza en la clasificación de su portafolio ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil dentro de la categoría de biofertilizantes para los productos formulados con 100% de extracto de la alga marina Ascophyllum nodosum. Originaria del Atlántico Norte de Canadá, esta especie crece en regiones costeras y está adaptada a condiciones ambientales desafiantes, como las variaciones de las mareas, la temperatura y la exposición al ambiente. A partir de esta materia prima, la empresa desarrolla tecnologías destinadas a la agricultura y busca ampliar el reconocimiento de su portafolio mediante soluciones basadas en extractos de algas con efectos fisiológicos comprobados.
Para Acadian, este avance refuerza su compromiso con la transparencia y la comprobación de los beneficios asociados a sus biofertilizantes. “Esta regulación beneficia a toda la cadena de biofertilizantes. Para los formuladores, por ejemplo, tener acceso a materias primas debidamente clasificadas y respaldadas por la regulación proporciona mayor seguridad. Esta evolución contribuye a la estructuración de todo el mercado de biofertilizantes en Brasil”, concluye Bruno Carloto.
Sobre Acadian Sea Beyond
Acadian Sea Beyond, fundada en 1981 en Canadá, es la mayor empresa independiente del mundo dedicada a la recolección, manejo y extracción de algas marinas, además de ser líder internacional en soluciones biológicas sostenibles basadas en ciencia para cultivos de alto valor y producciones agrícolas a gran escala. La empresa está comprometida con el desarrollo de productos innovadores y patentados, con foco en sostenibilidad, productividad y agricultura regenerativa.
Presente en más de 80 países y con aproximadamente 400 colaboradores en todo el mundo, Acadian se dedica a la investigación de Ascophyllum nodosum, el alga marina más estudiada del mundo, con resultados consistentes en bioestimulación de plantas.




