El desarrollo alcanza 54.1 % de concentración proteica y hasta 87 % más de biodisponibilidad, y ya fue probado a escala piloto para avanzar hacia aplicaciones comerciales
Perú es uno de los principales exportadores de quinua del mundo, pero gran parte de su comercialización continúa concentrada en el grano. Frente al desafío de generar productos de mayor valor agregado, investigadores de la Universidad San Ignacio de Loyola desarrollaron, a partir de quinua roja Pasankalla de Puno, un hidrolizado que alcanza 54.1 % de concentración proteica y hasta 87 % más de biodisponibilidad.
El desarrollo emplea tecnologías sostenibles que incluyen el desgrasado mediante fluidos supercríticos, la extracción de proteínas y la hidrólisis enzimática. El prototipo registró, además, un 18 % menos de impacto ambiental, según la validación de la empresa DIL Germany.
Durante la presentación de resultados, el equipo técnico mostró Hidroliz-Q, un prototipo de hidrolizado proteico con péptidos bioactivos, así como una mascarilla capilar elaborada con proteína hidrolizada de quinua, desarrollada en alianza con Fuxion Biotech.
La tecnología permite obtener un producto con potencial para la elaboración de suplementos alimenticios, bebidas funcionales y barras energéticas. También podría aplicarse en la industria nutracéutica y dermocosmética, por ejemplo, en productos para el cuidado capilar y corporal.
El proceso también permitió recuperar aceite de quinua y obtener coproductos como almidón y fibra. De esta manera, permite un aprovechamiento más integral del grano andino y contribuye a reducir la generación de residuos, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (Producción y consumo responsables).
Aporte tecnológico
Luis Olivera Montenegro, director de la carrera de Ingeniería Agroindustrial y Negocios Internacionales y responsable técnico del proyecto, explicó que el desarrollo alcanzó una etapa piloto que abre la posibilidad de avanzar hacia su escalamiento industrial y la transferencia de la tecnología a empresas interesadas.
“Hemos validado una tecnología verde a escala piloto y se encuentra lista para una eventual transferencia”, afirmó Olivera. Añadió que el siguiente paso es avanzar hacia sus aplicaciones industriales.
Como parte de este proceso, la universidad solicitó una patente de invención denominada “Proceso industrial para la obtención de hidrolizado-proteico”.
El proyecto se encuentra en technology readiness level (TRL) 7, nivel que corresponde a una etapa en la que el prototipo ha sido probado en un entorno operativo.
En los próximos meses, el equipo buscará avanzar hacia su inserción en el mercado mediante una empresa tecnológica que permita llevar el desarrollo a una escala comercial.
Más valor agregado para la quinua peruana
El desarrollo parte de las características nutricionales de la quinua, considerada un superalimento por la calidad de su proteína, que contiene los 10 aminoácidos esenciales para el funcionamiento del cuerpo humano.
En 2025, Perú exportó 54,700 toneladas de quinua por un valor cercano a los 152 millones de dólares. Estados Unidos concentró el 42.09 % de las exportaciones, seguido de Canadá (7.2 %), Italia (6.01 %), Reino Unido (5.11 %) y España (3.5 %), según datos de Promperú.
El estudio fue financiado por el programa Prociencia del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Concytec) y contó con la participación del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) y el CITE Agroindustrial Ica.




