La propuesta del IIAP en San Martín busca dar mayor valor a hongos comestibles que pueden cultivarse en periodos cortos y utilizando residuos de las chacras.
El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, desarrolló en San Martín bizcochos y galletas enriquecidos con harina de hongos comestibles de los géneros Auricularia y Pleurotus. Con esta iniciativa, se busca generar productos con valor agregado y, al mismo tiempo, ampliar las posibilidades productivas y comerciales de este recurso amazónico.

El Ing. José Cayotopa Torres, investigador del IIAP San Martín, explicó que este tipo de hongos fueron seleccionados por su valor nutricional, compuestos bioactivos con potencial antioxidante e inmunomodulador, además de su potencial agroindustrial. Agregó que estas especies pueden producirse en la Amazonía en periodos cortos y con residuos de las chacras, lo que abre posibilidades para su aprovechamiento productivo.
Para obtener la harina, los hongos frescos son seleccionados, limpiados y cortados antes de pasar por un secado controlado, que comienza entre los 35 y 40 °C y aumenta progresivamente hasta los 50 °C. Una vez secos, son molidos hasta obtener una harina fina que sustituye parcialmente a la harina de trigo.
El equipo evaluó formulaciones con 5 %, 10 % y 15 % de harina de hongos. La sustitución del 10 % presentó el mejor resultado, porque mantuvo un equilibrio entre sabor, textura y otras características sensoriales de los productos elaborados.
Los hongos empleados proceden de cepas nativas domesticadas por el IIAP, cuya producción ya viene siendo promovida en comunidades nativas y entre estudiantes. Cayotopa señaló que la primera producción de los hongos puede obtenerse en periodos cortos, en aproximadamente 15 días para Pleurotus y 45 días para Auricularia, utilizando residuos de las chacras como sustrato y con costos relativamente bajos.

Además, indicó que existe demanda regional y que el kilogramo puede alcanzar alrededor de S/40, creando la posibilidad de transformar residuos agrícolas en materia prima para producir alimentos y generar ingresos.
El reto ahora es ampliar la producción para garantizar una oferta constante. El IIAP proyecta continuar transfiriendo esta tecnología a la población rural y urbana e implementar módulos de producción en zonas estratégicas para aprovechar residuos orgánicos.
Para Cayotopa, la transformación también permitirá diversificar el mercado: además de comercializar los hongos frescos, pueden convertirse en harina, bizcochos, galletas, encurtidos y otros alimentos, abriendo nuevas formas de consumo y oportunidades para que su cultivo avance hacia una producción a mayor escala en la Amazonía.




