
Lima, septiembre de 2025. – Con el firme compromiso de conservar y revalorizar una de las especies forestales más emblemáticas e históricas de la Amazonía, la Aniba rosaeodora, conocida como Palo Rosa, el proyecto “La Ruta del Palo Rosa” celebra avances significativos en sus objetivos de conservación, producción sostenible y aprovechamiento responsable.
En apenas tres años de trabajo, la iniciativa ha logrado llevar ejemplares desde la etapa de germinación hasta árboles que hoy superan los tres metros de altura, aptos para la extracción de esencia de Palo Rosa. Sin embargo, la misión principal no es la explotación indiscriminada, sino la creación de semilleros destinados a garantizar un abastecimiento permanente de semillas botánicas certificadas, asegurando así la continuidad de la especie en el tiempo.

Actualmente, el proyecto cuenta con 10,000 nuevos ejemplares de Palo Rosa en crecimiento, lo que marca un hito en la recuperación y expansión de esta especie, catalogada como en peligro de extinción.
Aceite Esencial de Palo Rosa – 100% Natural
El aceite esencial de Palo Rosa, obtenido mediante destilación por arrastre de vapor de la madera, es altamente valorado en el ámbito cosmético, terapéutico y de aromaterapia. Su composición, rica en Linalool, A-Terpineol y Geraniol, le otorga propiedades regeneradoras, antioxidantes, reafirmantes y calmantes, además de beneficios emocionales gracias a su efecto ansiolítico y relajante.
Entre sus principales aplicaciones destacan:
- Elaboración de cremas y tratamientos para pieles grasas o dañadas.
- Regeneración cutánea y acción reafirmante.
- Aromaterapia para la relajación y el equilibrio emocional.
- Uso como antiséptico natural en cosmética y cuidado personal.

Compromiso con la sostenibilidad
“La Ruta del Palo Rosa” reafirma que la conservación de la biodiversidad puede ir de la mano con el aprovechamiento sostenible y rentable de los recursos forestales amazónicos. Con una visión a largo plazo, el proyecto busca no solo producir aceite esencial de alta calidad, sino también garantizar que la especie recupere su población y continúe ofreciendo beneficios a futuras generaciones.
“El reto sigue, la satisfacción es constante y el límite es el cielo”, expresó Ernesto Saavedra, impulsor de esta iniciativa que pone en valor la riqueza amazónica del Perú con responsabilidad ambiental y visión de futuro.





