El encuentro internacional definirá acciones clave para proteger la diversidad de cultivos y avanzar hacia una producción de alimentos más sostenible y resiliente.
Lima, Perú. – La XI Reunión del Órgano Rector del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura quedó oficialmente inaugurada en Lima, marcando la primera vez que este encuentro global se realiza en Latinoamérica y destacando la cooperación entre Perú y Suiza en su organización. El evento reúne a delegaciones de más de 150 países para definir decisiones clave sobre biodiversidad agrícola, seguridad alimentaria y el fortalecimiento del sistema multilateral de acceso y distribución de beneficios.
La agrobiodiversidad y la protección de las semillas son esenciales para garantizar la alimentación presente y futura. Cada semilla contiene historia, identidad y resiliencia frente a los efectos del cambio climático; por ello, su conservación y uso sostenible se han convertido en una prioridad global. A través de este encuentro, los países buscan fortalecer la cooperación internacional para asegurar que la diversidad de cultivos continúe disponible para todos y contribuya a sistemas alimentarios más justos, sostenibles y robustos.
En ese contexto, la viceministra de Políticas y Supervisión del Desarrollo Agrario, Carmen Vega Guerrero, subrayó que esta edición representa una oportunidad histórica para mostrar el aporte de la región y, particularmente, del Perú al conocimiento agrícola global.
“Esta reunión será una oportunidad única para mostrar cómo la ciencia, la innovación y el conocimiento ancestral de nuestras comunidades pueden converger en beneficio de la humanidad. Nuestro país es uno de los principales centros de biodiversidad del mundo, reconociendo los esfuerzos de nuestras comunidades y agricultores en la conservación de los recursos fitogenéticos”, señaló durante la inauguración.
En esa misma línea, Godfrey Magwenzi, director general adjunto de FAO, resaltó el liderazgo del Perú y el espíritu multilateral del encuentro y aseguró que el trabajo de esta semana será determinante para el futuro de los sistemas alimentarios.

“La decisión que el Órgano Rector tome esta semana para mejorar el sistema va a tener repercusiones amplias en la biodiversidad, la producción mundial de alimentos y la resiliencia de nuestros sistemas agroalimentarios. En tiempos de incertidumbre es aún más importante que el Tratado sea guiado por cooperación y solidaridad. Tenemos que pensar en los mil millones de personas que se verán beneficiadas o no por lo que hagamos”, apuntó.
La importancia de la diversidad agrícola para la innovación global
Desde la perspectiva del país coorganizador, Suiza enfatizó la necesidad de fortalecer la conexión entre biodiversidad y cadenas de valor para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles.
“Los recursos genéticos no son solo la base de la producción agrícola, sino también de la innovación y de la industria alimentaria. Por eso, en Suiza trabajamos activamente con procesadores, distribuidores y minoristas para que los cultivos tradicionales y subutilizados encuentren un lugar en las cadenas de valor”, indicó Christian Hofer, director de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, quien además aseguró que La sostenibilidad solo será posible si se refuerzan los puentes entre conservación, innovación y uso responsable de la diversidad agrícola.
La voz de los guardianes de las semillas
Tras el llamado a estrechar los puentes entre la conservación, innovación y cadenas de valor, la reunión incorporó también la perspectiva de quienes resguardan la agrobiodiversidad desde sus territorios: las agricultoras y los agricultores, En ese sentido, Ruth Mamani, joven activista quechua representante de la Asociación de Guardianes de Papa Nativa del Perú (Aguapan) subrayó que las semillas nativas son un legado invaluable transmitido por sus padres y abuelos.
“Nosotros, los hijos e hijas de los guardianes hemos crecido entre la siembra y la cosecha, y los aprendizajes que vienen de nuestros padres y abuelos. Por ello, nuestro objetivo es apoyar y visibilizar el trabajo de Aguapan y levantar la voz para hablar de lo que nos preocupa y defender los derechos de nuestros guardianes y guardianas, el cuidado del medioambiente y la conservación de las semillas nativas, que son el legado más valioso que nosotros tenemos”, señaló.
Además, los jóvenes guardianes de los recursos genéticos también buscan trabajar de manera conjunta con organizaciones nacionales e internacionales, así como con el sector privado y entidades públicas, recordando que la conservación solo es posible “si se realiza de forma colaborativa, con justicia social y con un reconocimiento real a los pueblos que han protegido estas semillas por generaciones”.
En ese contexto, y como anfitrión de esta edición, el Perú refuerza su posición como uno de los principales centros de biodiversidad del mundo y ratifica su compromiso con la conservación de los recursos fitogenéticos, la sostenibilidad y la innovación agrícola orientada a la seguridad alimentaria global.
Las sesiones continuarán durante la semana con la participación de delegados de más de 150 países, organizaciones internacionales, instituciones académicas y comunidades indígenas, quienes debatirán mecanismos de cooperación, acceso equitativo, repartición de beneficios y derechos de agricultores.





