Por Nelson Yupanqui Gómez
Pichari, diciembre de 2025. La apertura de la FICACAO 2025 estuvo marcada por una presencia vibrante y significativa: los productores cacaoteros de las comunidades asháninkas del VRAEM, quienes dieron un mensaje claro al país y al mundo: el cacao también es cultura, territorio e identidad.
Desde coloridos y bien organizados stands, los productores expusieron variedades de cacao y derivados que destacan no solo por su calidad, sino por su trazabilidad, origen certificado y su profunda conexión con la tierra. La jornada inaugural se convirtió en una verdadera muestra de orgullo indígena, en la que se conjugaron saberes ancestrales y prácticas sostenibles con innovación y visión de mercado.
[12:07 p.m., 11/12/2025] ChatGPT: Mujeres y jóvenes lideraron gran parte de las iniciativas, demostrando que el emprendimiento indígena está en plena evolución. Chocolates finos, semillas seleccionadas y productos con valor agregado evidenciaron la preparación técnica y empresarial de estas comunidades para competir en ferias especializadas y mercados diferenciados, tanto en el Perú como en el extranjero.

Uno de los puntos más destacados fue el enfoque ambiental de su producción. Durante las ponencias técnicas, se resaltó el modelo de cultivo indígena como ejemplo de conservación forestal y desarrollo económico sostenible, en línea con las demandas actuales de comercio justo, trazabilidad y respeto al ecosistema.

Con esta participación activa y enriquecedora, los productores asháninkas no solo fortalecieron la FICACAO 2025, sino que posicionaron al cacao del VRAEM como un símbolo de unión, prosperidad y transformación territorial.




