La Merced, Chanchamayo.– Hay cafés que se cultivan en la tierra y otros que, además, se cultivan en el corazón. Mallcco Café pertenece a esos cafés que llevan consigo una historia de familia, esfuerzo, gratitud y amor por la tierra.
Desde las montañas de la Selva Central de Junín, donde la naturaleza regala condiciones privilegiadas para producir cafés de especialidad, Serafín Mallcco Quispe, empresario y gerente de la Cooperativa Agraria Alto Chanchamayo, continúa el legado que heredó de sus padres: Quintín Mallcco y Felicitas Quispe.
Descendiente de colonos migrantes, Serafín creció entre cafetales y aprendió desde niño que detrás de cada grano existe una historia de sacrificio, esperanza y perseverancia.
Hoy, esa herencia familiar florece en cafés especiales de la variedad Gheisha, cultivados entre los 1,800 y 2,000 metros sobre el nivel del mar, donde el clima, la altura y el cuidado de los productores se encuentran para dar vida a cafés con perfiles de taza que superan los 88 puntos.

UN CAFÉ QUE NACE DEL AMOR A LOS PADRES
La historia de Mallcco Café tiene un origen profundamente humano.
Su padre, Quintín, natural de Ayacucho, llegó a la Selva Central, en La Merced, Chanchamayo, con la esperanza de construir un futuro mejor. Allí encontró en el café una forma de vida y, con esfuerzo, sacrificio y perseverancia, logró hacer realidad el sueño de tener su propia finca.
Después llevó a su familia a estas tierras y enseñó a sus hijos a querer la tierra, respetar el trabajo y descubrir en cada cafeto una oportunidad para salir adelante.


A su lado estuvo Felicitas, una mujer de espíritu emprendedor, cuya fortaleza sostuvo a la familia en los momentos más difíciles.
Cuando el café no alcanzaba para cubrir las necesidades del hogar, ella buscaba nuevas alternativas. Vendía cayhua, rocoto, plátano, ajos de monte y otros productos de la zona. Sin grandes recursos económicos, pero con una voluntad inmensa, convirtió el trabajo cotidiano en una lección de emprendimiento, coraje y amor por sus hijos.
De ellos, Serafín heredó mucho más que una finca.
“De ellos heredé la fuerza de mi padre y la valentía de mi madre”, expresa con orgullo y emoción.
CUANDO LA TRADICIÓN SE TRANSFORMA EN INNOVACIÓN
Hoy, aquella semilla sembrada por sus padres se convierte en una nueva propuesta empresarial.
Serafín Mallcco apuesta por generar valor agregado al café, incorporando procesos de transformación y una presentación en empaques especiales que permiten contribuir a conservar su frescura, aroma y propiedades sensoriales.
Así, el café deja de ser solamente un producto agrícola para convertirse en una experiencia, una identidad y una historia que puede viajar desde las montañas de Chanchamayo hacia las mesas del Perú y del mundo.
UN LEGADO QUE CABE EN UNA TAZA
Mallcco Café nació para honrar a sus padres, pero también para mantener viva una enseñanza que trasciende generaciones: el verdadero valor de una cosecha no está solamente en lo que produce la tierra, sino en las manos, los sueños y el amor de quienes la trabajan.
Cada grano lleva consigo el paisaje de Chanchamayo, el esfuerzo de una familia y la memoria de dos padres que hicieron del trabajo un camino de vida.
Por eso, Mallcco Café también lleva un mensaje de gratitud:
Amemos, honremos y agradezcamos a nuestros padres mientras están con nosotros. Digámosles en vida cuánto los queremos y cuánto valoramos todo aquello que hicieron por nosotros.
Porque algunas historias no terminan cuando se van quienes las comenzaron.
Continúan creciendo.
Como un cafeto que vuelve a florecer.
Como una familia que mantiene vivo su legado.
Como el aroma de un buen café que permanece en la memoria.
Mallcco Café
Una historia de familia, tierra y pasión que vive en cada taza.
Pedidos:
978 078 854 | 995 363 570




