Expresión cultural integra música, danza, rituales y prácticas agrícolas vinculadas con la fertilidad de la tierra, el culto a la pachamama y el ciclo agrícola.
La festividad reúne elementos de la cosmovisión andina y de la tradición católica, y mantiene una estrecha relación con la fertilidad de la tierra y el ciclo agrícola. Foto: Mincul.
El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación al Carnaval de Candarave, expresión cultural vigente en el distrito y provincia de Candarave, en el departamento de Tacna. La declaratoria fue oficializada mediante la Resolución Viceministerial n.° 225-2026-VMPCIC/MC y reconoce el valor de esta festividad como manifestación del patrimonio cultural inmaterial, así como su aporte al fortalecimiento de la identidad y la cohesión social de las comunidades que la mantienen vigente.
El Carnaval de Candarave se celebra entre febrero y marzo, durante la temporada de lluvias y antes del inicio de la Cuaresma. La festividad reúne elementos de la cosmovisión andina y de la tradición católica, y mantiene una estrecha relación con la fertilidad de la tierra y el ciclo agrícola. Durante la celebración se realizan juegos, cantos, danzas, sátiras, visitas familiares y prácticas de reciprocidad comunal que convocan a la población en un ambiente de alegría e integración.
Uno de los momentos más representativos de la festividad es la visita a las chacras y huertos de papa. Los pobladores se trasladan hacia las parcelas mientras entonan expresiones tradicionales en lengua aimara que invitan a cosechar la papa.
También se desarrolla el denominado “juego de los pepinos”, una práctica lúdica en la que se utilizan matas de papa y frutos silvestres como parte de un acto simbólico destinado a propiciar cosechas fértiles y abundantes.
LA MÚSICA CONSTITUYE UN ELEMENTO FUNDAMENTAL
La música constituye otro elemento fundamental del carnaval. Entre los instrumentos tradicionales destacan la tarka, la quena y el charango, además de las orquestas locales que acompañan las comparsas, recorridos y coreografías por las calles del distrito.
Entre las principales expresiones musicales y dancísticas figuran la anata, la pandilla y la orquesta. La anata se desarrolla principalmente durante el lunes y martes de carnaval y combina música, danza y prácticas lúdicas. La pandilla se realiza habitualmente el Miércoles de Ceniza, mientras que las orquestas acompañan diversas actividades del domingo y lunes de carnaval.
Otro elemento de especial significado es la challa de los animales y productos agrícolas, una práctica ritual de agradecimiento y petición de fertilidad. Para esta ceremonia se preparan “mesadas” que incluyen elementos como coca, vino, azúcar, copal y alimentos.




