Por Nelson Yupanqui Gómez
En el distrito de Pichari, corazón del VRAEM, la Asociación Agroindustrial de Mujeres Productoras de Cacao OTARIS se ha consolidado como un modelo ejemplar de desarrollo económico que los gobiernos nacional, regional y local deberían adoptar con urgencia. Conformada por 210 mujeres productoras, la organización ha logrado transformar la producción de cacao en una agroindustria de alto rendimiento, demostrando que la inversión pública focalizada y la gestión disciplinada son motores decisivos del desarrollo alternativo.
Tras su tercer año de financiamiento a través de AGROIDEAS, OTARIS exhibe resultados que validan su solidez: ha generado ingresos que confirman su capacidad para competir en mercados de alta exigencia. Su hito más destacado es la venta de cacao fino de aroma a la prestigiosa empresa La Ibérica, operación que superó los 1 millón 120 mil soles en el último ejercicio. Este logro no responde al azar, sino a una estrategia clara basada en la calidad, la estandarización y la diferenciación.

OTARIS trabaja variedades premium como VRAE 99, Bella Vista y Criollo, pero su verdadero sello es la rigurosa estandarización de los procesos de postcosecha. El control meticuloso de la fermentación y el secado garantiza un grano uniforme y competitivo, permitiendo a la asociación acceder a precios premium y maximizar la rentabilidad por kilo. La consistencia —poco común en la región— es su activo más valioso.

El éxito de OTARIS no se explica solo en términos productivos: su modelo de empoderamiento femenino es una estrategia económica de alto impacto. Al colocar a las mujeres al mando de la cadena de valor, la asociación ha logrado mayor eficiencia, reinversión responsable y transparencia en la gestión. Este enfoque aporta estabilidad comunitaria y fortalece la confianza comercial, facilitando alianzas de largo plazo. En Pichari, el liderazgo femenino ya no es un ideal: es un motor concreto de crecimiento sostenible.
En esa línea, instamos a las autoridades de los tres niveles de gobierno a replantear sus estrategias de inversión rural tomando como base la experiencia de OTARIS. Los recursos públicos destinados al desarrollo agrícola deben priorizar la asistencia técnica especializada, la estandarización de la calidad, la certificación y la apuesta por planes de negocio agroindustriales, en lugar de limitarse únicamente al incremento de volumen. AGROIDEAS ha demostrado que este enfoque funciona y merece ser replicado por gobiernos regionales y locales.

OTARIS es, hoy por hoy, la prueba irrefutable de que el VRAEM puede convertirse en un polo de prosperidad y formalidad económica, si se apuesta por políticas inteligentes y sostenidas. El millón de soles en ventas no es solo una cifra: es el reflejo de un camino probado donde convergen el empoderamiento femenino, la calidad uniforme y la articulación con grandes compradores.
Para el Estado, OTARIS es más que una experiencia exitosa: es una hoja de ruta lista para escalar, capaz de transformar miles de vidas y consolidar un desarrollo sostenible en el corazón de la selva peruana.





