Desde Pichari
Delegaciones de siete países validan en territorio la calidad, trazabilidad y sostenibilidad del cacao fino peruano.
Por Nelson Yupanqui Gómez
El cacao peruano continúa afianzando su posicionamiento en los mercados más exigentes del mundo mediante una estrategia que integra calidad, estandarización y una sólida articulación público-privada. En ese marco, una Misión Comercial Guiada realizada recientemente en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) reunió a delegaciones de Alemania, Rusia, Bélgica, Francia, España, Canadá y Suiza, confirmando el creciente interés internacional por el cacao fino y de especialidad producido en esta región del país.

La posibilidad de establecer vínculos comerciales directos con siete mercados estratégicos abre nuevas oportunidades para incrementar los volúmenes de exportación y, especialmente, para acceder a precios premium más justos para las productoras, fortaleciendo la sostenibilidad económica de la cadena. A nivel nacional, esta experiencia refuerza la imagen del Perú como un proveedor confiable de cacao de excelencia, validando la estrategia de diversificación productiva y exportadora impulsada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR).

En este contexto, la Asociación Agroindustrial de Mujeres Productoras de Cacao del VRAEM – Otaris fue seleccionada como eje central de la misión, en reconocimiento a su capacidad organizativa, su enfoque en calidad y sus avances en la estandarización de procesos de poscosecha. Esta elección estratégica responde a los resultados alcanzados a través del programa Ruta Productiva Exportadora, que brinda asistencia técnica especializada y herramientas de gestión empresarial orientadas a cumplir con los estándares del comercio internacional.
Durante la visita, los compradores internacionales conocieron directamente en campo los protocolos de poscosecha, fundamentales para garantizar trazabilidad, uniformidad y excelencia del grano. Estos procesos responden a las demandas de un consumidor global cada vez más informado, que prioriza la transparencia, la sostenibilidad y el origen certificado de los productos.

La misión comercial se articuló además con la I Feria Internacional del Cacao de Excelencia Perú – FICACAO 2025, desarrollada en el VRAEM, consolidándose como una plataforma estratégica de promoción y visibilidad del cacao peruano ante el mundo. En este espacio, productores, compradores, instituciones públicas y aliados estratégicos fortalecieron vínculos comerciales, intercambiaron conocimientos y reafirmaron el posicionamiento del Perú en la élite del cacao de especialidad.

El recorrido permitió apreciar la diversidad genética estandarizada por Otaris, uno de sus principales diferenciales competitivos. Las productoras presentaron clones como VRAE 99, Bella Vista, VRAE 12, VRAE 15 y variedades criollas, reconocidos por su rendimiento agronómico y perfiles aromáticos únicos, altamente valorados por la chocolatería fina europea y norteamericana.

Para las mujeres de Otaris, esta misión representa no solo la validación de años de trabajo sostenido, sino una oportunidad concreta para acceder a mejores condiciones comerciales. Su liderazgo en la cadena agroexportadora demuestra que la inclusión productiva, combinada con calidad, identidad territorial y acompañamiento técnico, genera desarrollo económico sostenible.

Finalmente, la experiencia en el VRAEM confirma que el cacao peruano ya no compite únicamente por volumen, sino por origen, trazabilidad y excelencia. Desde el mercado internacional hasta el campo, y con el impulso de espacios como la FICACAO, las productoras de Otaris están transformando la historia de su territorio y posicionando al VRAEM como un referente mundial del cacao de especialidad con futuro.




