China es hoy el segundo importador mundial de pecana (partida arancelaria: 080299*), con compras que superaron los USD 256 millones en el 2025. Su preferencia es clara: pecana entera con cáscara, variedad Mahan, exactamente la que predomina en los campos de Ica. El Perú ya tiene el producto. El reto, ahora, es ganar mayor presencia en este mercado estratégico.
Ica: el corazón de la cadena
La región concentra aproximadamente 2210 hectáreas de pecano, equivalentes al 60 % del área cultivada a nivel nacional. Con rendimientos de entre 2,5 y 3,5 toneladas métricas (t) por hectárea, la oferta exportable potencial supera las 2200 t anuales.
El contraste con el desempeño actual es elocuente: en el 2025, el Perú exportó a China apenas 100 t, por un valor de USD 0,7 millones. La brecha entre capacidad productiva y exportación efectiva no responde a una falta de oferta, sino a una cadena que aún está construyendo las condiciones para escalar.
*Nota: Si bien la partida arancelaria 080299 agrupa diversas nueces, el análisis del comercio en los principales mercados importadores mundiales confirma que la pecana tiene una presencia significativa y dominante en todos ellos.
Una cadena con oferta exportable en desarrollo
El trabajo de campo realizado por PROMPERÚ en Ica identifica dos segmentos con condiciones para que la región pueda insertarse en el mercado chino, en el corto y mediano plazo:
- Los medianos productores tienen condiciones productivas adecuadas, pero necesitan mayor conocimiento del protocolo fitosanitario Perú–China, acceso a plantas de procesamiento certificadas (solo hay tres en toda la región) y herramientas para validar la confiabilidad de compradores chinos.
- Los exportadores activos ya operan en Europa y China, aunque su rentabilidad sigue bajo presión por el incremento de costos agronómicos y los efectos que aún arrastra la plaga del pulgón amarillo.
El espacio que Sudáfrica no puede ocupar solo
China concentra hoy su abastecimiento de pecana en un único proveedor: Sudáfrica, que en el 2025 representó el 87 % de sus importaciones, por un valor de USD 223,6 millones. Esa concentración es, al mismo tiempo, una vulnerabilidad para el importador y una oportunidad concreta para el Perú.
El ingreso peruano es incipiente pero real. En el 2025, el Perú registró sus primeras exportaciones de pecana a China: 99,879 kg a un precio promedio de USD 7,26/kg, variedad Mahan. Un primer paso que confirma la viabilidad del acceso y abre la puerta a una presencia más sostenida.
Las condiciones de competencia son equiparables en un aspecto clave: tanto Sudáfrica como el Perú ingresan al mercado chino con arancel cero y ambos países comparten una temporada de cosecha similar (entre mayo y junio), con exportaciones que pueden extenderse hasta diciembre.
Sin embargo, hay un diferenciador a favor del Perú que el mercado ya está valorando: la variedad Mahan peruana destaca por su forma y mayor tamaño, atributos que resultan especialmente atractivos para el consumidor chino. En un mercado donde la presentación del producto influye directamente en la decisión de compra, esta ventaja cualitativa puede ser determinante para ganar posicionamiento frente al proveedor dominante.
El siguiente paso es escalar con estándares
La firma del protocolo fitosanitario Perú–China es el hito que esta cadena necesitaba. Pero un acuerdo abre puertas, no las cruza por sí solo. Aprovechar esta oportunidad dependerá de formalizar productores, ampliar la infraestructura de procesamiento certificado y construir relaciones comerciales sostenibles con importadores chinos.
Ninguna institución puede lograrlo de forma aislada. El escalamiento de la pecana peruana requiere una articulación real entre todas las entidades vinculadas al desarrollo productivo y exportador. Cuando cada actor actúa desde su rol, pero en una misma dirección, la cadena avanza con mayor velocidad.
PROMPERÚ acompaña este proceso desde el territorio: articulando actores, generando inteligencia comercial y apoyando a productores y exportadores en el cumplimiento de estándares internacionales. La pecana iqueña ya dio el primer paso hacia China. El potencial está identificado. La articulación interinstitucional es la clave para hacerlo realidad.




