Cusco consolida sus límites territoriales para garantizar desarrollo, paz social y más inversiones
Trabajo articulado. La suscripción de las actas de acuerdo de límites entre los distritos de Echarati y Quellouno, en la provincia de La Convención, marca un nuevo hito en el fortalecimiento de la gobernabilidad y el desarrollo territorial de la región Cusco. En ese marco, este importante consenso pone fin a décadas de incertidumbre sobre más de 22 kilómetros de frontera interdistrital y abre una nueva etapa de estabilidad para miles de familias.
La definición clara de los límites territoriales representa mucho más que un procedimiento técnico, significa brindar seguridad jurídica a las comunidades, facilitar la ejecución de proyectos de infraestructura, mejorar la prestación de servicios públicos y generar las condiciones necesarias para impulsar nuevas inversiones que elevarán la calidad de vida de la población.
El importante avance ha sido posible gracias al trabajo técnico desarrollado por la Unidad Técnica de Demarcación Territorial de la Subgerencia de Ordenamiento y Demarcación Territorial del Gobierno Regional Cusco, en estricto cumplimiento de la Ley N.° 27795 y su reglamento.

La firma de las actas contó con la participación de las autoridades distritales de Echarati y Quellouno, quienes demostraron que el diálogo y la voluntad política permiten construir consensos en beneficio del pueblo.
De esta manera, con reglas claras sobre el territorio, las autoridades podrán planificar el desarrollo con mayor eficiencia y prevenir conflictos entre jurisdicciones
Al respecto, el gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo Álvarez, destacó que la actual gestión trabaja para resolver problemas históricos que durante años limitaron el desarrollo de las provincias y distritos.
Señaló que el ordenamiento territorial constituye una política pública fundamental para garantizar un crecimiento sostenible, fortalecer la descentralización y llevar más oportunidades a cada rincón del ámbito cusqueño. «Nuestro compromiso es construir una región con seguridad jurídica, paz social y desarrollo para todos. Cuando los límites se definen mediante el diálogo y el consenso, gana la población, se fortalecen las instituciones y se generan mejores condiciones para ejecutar obras que transforman la vida de las familias», enfatizó la autoridad.




